Ventaja para Obama en la etapa final de la carrera a la presidencia de los EE UU
Por Javier Borelli
Desde Nueva York/ EEUU
Desde Nueva York/ EEUU
El partido republicano y el demócrata llegaron a las convenciones nacionales, una puesta en escena en la cual el ya conocido ganador de las internas acepta la candidatura a presidente, en una situación de empate técnico en todas las encuestas. En ese marco, ambas facciones pusieron a prueba sus recursos tratando de apuntalar los últimos dos meses de campaña. Si bien todavía las encuestadoras no publicaron los sondeos post convenciones, la mayoría de los analistas anticipan un resultado favorable para Obama.
La clave de ello puede buscarse en los oradores estelares de ambos partidos. Para los Republicanos, la carta secreta fue el actor y director hollywoodense Clint Eastwood, quien se despacho con un stand up que descolocó a una audiencia habitualmente acostumbrada a saber cuándo reírse o aplaudir. Los demócratas, en cambio, contaron con el apoyo del ex presidente Bill Clinton, quien armó un discurso de 48 minutos en el que respondió una a una las criticas de los republicanos y esbozó la definición que mejor resume el intento de posicionamiento demócrata: “si quieren vivir en la sociedad del ganador-se-lleva-todo y del estás-solo-en-esto, entonces deben votar a los republicanos. Pero si quieren un país de oportunidades y responsabilidades compartidas, una sociedad del estamos-todos-juntos-en-esto, entonces deberían votar por Barack Obama y Joe Biden”. El propio candidato republicano, Mitt Romney, reconoció que Clinton se “destacó del resto de los oradores”, aunque luego sugirió que ese “contraste” tampoco le debe haber gustado a Obama.
A pesar de la estrecha ventaja que los demócratas pueden haber sacado en las convenciones, no hay tiempo para lamentaciones en la carrera presidencial. Las miras ya están puestas en la etapa de debates que se inicia en octubre. Los candidatos se encontrarán tres veces: el 3 en Denver, el 16 en Nueva York y el 22 en Boca Raton. Los vices también tendrán un enfrentamiento el 11 del mismo mes en Danville, Kentucky. Para medir la importancia de estos eventos basta recordar que en 2008 los tres debates presidenciales tuvieron una audiencia de entre 52 y 62 millones de espectadores. Con esa idea en la mente, el candidato a vice republicano, Paul Ryan, suspendió ayer sus actividades proselitistas para empezar a prepararse para su cruce con el experimentado Biden.
Nada esta dicho todavía. Mas allá de los debates, cualquier cosa puede pasar y torcer la balanza. A esta altura de la campaña en 2008, Obama estaba debajo de John Mc Cain en las encuestas. Unos días después el banco Lehman Brothers anunció su bancarrota y se inició el efecto bola de nieve de la crisis económica. El resto, es historia conocida.
Una version un poco mas reducida de esta nota fue publicada en Tiempo Argentino el 10/09/2012


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