"La relación entre ambos países es más sofisticada"

Por Javier Borelli / Desde Nueva York
Los cambios políticos que experimentó la Argentina en los últimos 20 años pueden evaluarse en múltiples áreas. Una de ellas es la relación entre el gobierno nacional y el de los Estados Unidos. En la década del '90 Washington y su consenso marcaron la pauta de lo que debía hacerse por estas latitudes. Hoy la Universidad de Georgetown, la más importante de la capital estadounidense, abre una cátedra para aprender de la Argentina, su proceso político y cultural. La presidenta Cristina Fernández inaugurará formalmente este espacio el próximo miércoles con un discurso ante sus estudiantes.
"No es una cátedra tradicional como las que se conocen en la universidad argentina donde hay un profesor que da clases. Lo que concebimos es una serie de eventos diferentes que tienen que ver con el país para hacer conocer la problemática de la Argentina en Georgetown y la comunidad de Washington DC", explica a Tiempo Argentino Erick Langer, director del Centro de Estudios de América Latina en la Universidad de Georgetown y coordinador de la cátedra. Según el borrador diseñado por Langer, cada dos meses se producirán seminarios en los que se abordarán temas tales como el rol de la Argentina en el G-20 y en otros organismos multilaterales, el lugar de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) en el desarrollo de la política energética, o “el federalismo y el lugar de los gobernadores”, entre otros. "Hemos visto que se habla muy poco de la Argentina en Washington y que hay otros países que han tomado su lugar como Brasil, Colombia o México y nos pareció que la Argentina era un país vital para saber sobre él", explica Langer.
–¿Por qué considera usted que no se hablaba de la Argentina?
–No sé exactamente, pero creo que es porque Argentina no representó un problema para los Estados Unidos. Colombia, en cambio, tiene el tema de la guerrilla, México la violencia y Brasil el surgimiento económico de los últimos años. Ahora, lo que muchas veces no se dan cuenta es que la clase media argentina es mucho más grande que la brasileña y que representa un mercado muy importante. Además yo soy historiador y para mi la historia argentina es sumamente importante por muchas razones, entre ellas por ser uno de los países con más éxito en toda América Latina.
–¿Hubo alguna repercusión del gobierno estadounidense sobre la creación de esta cátedra?
–Nosotros estamos en contacto con miembros del Departamento de Estado y hemos invitado a muchos funcionarios de allí para invitarlos a presenciar el discurso que dará la presidenta. Además estamos en constante conversación con miembros y ex miembros del Departamento de Estado porque tenemos muchos alumnos y ex alumnos de Georgetown que trabajan allí. Pero no hubo una posición oficial ni tampoco tendría que haberla habido porque la Cátedra Argentina no es un esfuerzo de ningún gobierno.
–¿Cuáles son para usted los cambios más significativos en la relación entre la Argentina y los Estados Unidos desde la política de "relaciones carnales" de los '90 hasta la actualidad?
–Yo creo que hay una posición diferente respecto de la que había en el gobierno del ex presidente Carlos Menem. Creo que hay una relación más sofisticada porque cada país entiende que tiene sus propios intereses y que quiere defenderlos. Al menos pienso que los Estados Unidos durante la política del presidente Barack Obama entendió eso. 
–¿Cómo piensa que puede repercutir en la relación de los Estados Unidos con la Argentina el resultado de las próximas elecciones presidenciales en su país?
–Como historiador sé muy bien que no se sabe lo que va a pasar en el futuro, pero puedo intuir algunas respuestas. Seguramente si gana el candidato republicano Mitt Romney algunas cosas van a cambiar. Evidentemente está mucho más cerca de los sectores financieros que Obama y, como la Argentina tiene una política no ortodoxa en ese sentido, podría llegar a haber problemas. Sin embargo, aquellos que creíamos que iba a haber un cambio tremendo entre el ex presidente George Bush y Obama vimos que no lo hubo. Porque al final los intereses mayores de un Estado no cambiaron de una administración a otra y tampoco los intereses de la Argentina. Quiere decir que el cauce del río no va a cambiar pero sí quizás algunas cosas pueden llegar a crecer y otras no. De la misma forma que va a pasar con las relaciones entre los Estados Unidos y el resto del mundo.
–¿Cómo evaluaría la relación del gobierno de los Estados Unidos con América Latina en los últimos años y, en especial, con aquellos países que han tenido gobiernos más progresistas?
–Por ahora uno sólo puede especular porque es todo muy reciente. Yo siempre he argüido que la administración de Obama no dio suficiente atención a América Latina y con la cátedra queremos cambiar eso. Al mismo tiempo, los Estados Unidos siempre ha sido un país de centroderecha y, mientras en la región surgieron líderes más nacionalistas, más de izquierda, Estados Unidos se ha vuelto más a la derecha tras los ataques al Pentágono y a las Torres Gemelas. Quiere decir que ha habido una divergencia ideológica entre América Latina en general y los Estados Unidos que tiene que ver con procesos muy diferentes. 
–¿Cómo piensa que la Cátedra Argentina puede influir en la relación entre los países?
–Yo creo que las universidades son lugares donde hay una diversidad de opinión y que somos de alguna forma los reservorios del conocimiento, aun hoy que eso no está de moda. En ese sentido nuestra función de difundir más información sobre la región en Washington es algo que nos pertenece. Obviamente a un nivel académico y muy bien fundamentado, porque Georgetown es un lugar donde se forman los futuros líderes en política internacional de los Estados Unidos y también de muchos otros países. Y así es como se llegan a nuevos acuerdos. Siempre creo que al final de cuentas cuanta más información tengamos uno del otro, mejor será para activar las relaciones entre los países.  «

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