ONU: hoy comienza el 67º período de sesiones
Por Javier Borelli / Desde Nueva York
Con un ojo en el efervescente mundo árabe y otro en las cuentas de las principales economías europeas, hoy arranca en Nueva York el 67º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pese a la ingobernable dinámica de una política exterior que no se toma vacaciones, el organismo creado al finalizar la Segunda Guerra para preservar aquel frágil equilibrio sigue siendo el único espacio de discusión donde se reúnen los líderes del mundo.Mantener la paz, aquel propósito primordial mencionado en la carta fundacional, volverá a ser el eje de un debate que incluirá una serie de prerrequisitos tan complicados y urgentes como el objetivo inicial: la seguridad alimentaria, el desarme y el cambio climático.
La agenda provisional a discutir durante el próximo año de sesiones fue aprobada en julio. Incluye 168 puntos con sus correspondientes subdivisiones. El 66º período de sesiones tuvo como leit motiv a la primavera árabe. La ebullición de las revueltas apenas comenzaba a entibiarse en septiembre pasado, cuando asumió como presidente de la Asamblea General el qatarí Nassir Abdulaziz Al-Nasser. Un año después, el termostato parece trabado y las novedades siguen llegando desde la misma región, aunque ahora los destinatarios principales de las protestas no son los gobiernos locales sino las embajadas estadounidenses y las dependencias de las potencias occidentales.
Siria, protagonista excluyente de las páginas internacionales en los últimos meses, seguirá concitando la atención. Su interminable lucha intestina puso a prueba una vez más al sistema de la ONU al oponer a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad. La primera, fuente principal de legitimidad del organismo por dar igual valor a todos sus miembros, condenó en duros términos al gobierno de Bashar al Assad, en una resolución en la que muchos notaron la muñeca de Al-Nasser, cuyo país sentó una clara posición anti Damasco. El segundo, un órgano de 15 integrantes cuya composición todavía está signada por el desenlace de la Segunda Guerra y cuyas decisiones son las únicas vinculantes, no pudo acordar una resolución por el veto de dos de sus miembros permanentes. Esta falta de coordinación también produjo que el ex secretario general, Kofi Annan, enviado a Siria como mediador, decidiera alejarse de la misión. El conflicto en la república árabe se mantiene y el organismo deberá encontrar una mejor forma de afrontarlo.
Con ese mandato en la cabeza, el nuevo presidente de la Asamblea General, el serbio Vuk Jeremic (ver aparte), planteó como tema principal para el próximo año "el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales por medios pacíficos". Su mayor desafío será cómo conducir las discusiones para desempolvar la ironía de esas ambiciosas palabras. «
Presidente récord
El flamante presidente de la Asamblea General, Vuk Jeremic, cuenta con un inusual récord: fue funcionario de tres países distintos sin salir nunca de su tierra natal.
En 2000 fue asesor del Ministerio de Telecomunicaciones de la República Federal de Yugoslavia; en 2004 ocupó el puesto de asesor de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa de la Unión Estatal de Serbia y Montenegro; y desde 2007 hasta su nombramiento en Naciones Unidas se desempeñó como canciller de la República de Serbia.
Jeremic también agrega otra rareza. Desde 2011 preside la Federación Serbia de Tenis, un cargo al que llegó de la mano de su gran amigo Novak Djokovic, actual número dos del ranking de la ATP.
Publicado en la edición impresa de Tiempo Argentino el 18/09/2012



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